jueves, 18 de noviembre de 2010

ENSAYO 1

Luis Felipe Manzano

El control social es un problema ético.

Las tecnologías han creado un sistema donde la mayoría de productos en el mercado vienen con fecha de expiración; ya que cada vez se sacan productos “mejores” que reemplazaran a los anteriores, y si no cambias de producto, simplemente te quedas atrás. Esto es un ejemplo de control social porque obligas indirectamente a las personas a cambiar de tecnologías simplemente por un diseño más nuevo y una que otra mejora. Esto no indica que el modelo anterior sea obsoleto, solo que la vida del producto cada vez está siendo más corta para poder tener un constante flujo en el mercado. Los diseños cada vez más novedosos y el indirecto mensaje expresado muestran la presencia del arte, donde la estética y el arte se vuelven una herramienta más de las organizaciones.

El control social realizado por las religiones es un tema muy delicado, ya que por unas cuantas iglesias que son corruptas, se tiende a tachar a todas las iglesias. Yo, personalmente, soy creyente, soy católico, y mi punto de vista esta sesgado por esto (nunca se podrá tener un punto de vista sin inclinaciones hablando de estos temas por las realidades de cada individuo). Tratare entonces de ser lo más imparcial posible. Es verdad que las religiones rechazan comportamientos y te invitan a un actuar según su creencia. Cabe resaltar que la moral y la ética se encuentran contenidas en la totalidad de la religión católica; la moral referida a la Ley, y la ética referida a la voluntad de no actuar según la ley sino según el amor (más allá que el amor sea la invitación o el mandamiento primero). En la religión, a diferencia de las tecnologías, existe una necesidad de estar dentro de estas creencias que nace desde el interior del individuo, es decir, que nace de un deseo de creer en algo, de sentirse lleno y pleno. Por otro lado las tecnologías se apoyan mucho en la publicidad, generando, desde el exterior, desde los medios, la necesidad de estar dentro de este círculo vicioso del mercadeo. Además, la iglesia no te obliga a nada, si tu quieres seguir a Cristo de “X” o “Y” forma está bien. Porque lo que desea la iglesia católica es que las personas conozcan de Dios, no importa mucho donde o qué cantidad de tiempo o dinero inviertas en la expansión del reino de Dios, lo importante es que busques de Él (Jesús) y que construyas una relación personal con Dios. Pero estoy de acuerdo con que muchas iglesias se aprovechan de la necesidad de Dios de las personas para hacer dinero e inculcar creencias en las personas que pueden estar un poco desviadas de lo que Dios quiere. Es un arte, para mí, el mostrar a jóvenes que viven en una sociedad tan relativista y tan alejada de Dios, una forma de vida diferente en la cual se tenga en cuenta el componente espiritual del ser humano. Es un arte el mostrar que la iglesia católica no es solo para personas mayores, que no es aburrida como piensa la mayoría. Es un arte que exige el mostrar a un Dios cercano y a una juventud “contra-corriente” y que se vale de otros componentes artísticos como la música y las imágenes para poder atraer a la juventud para que estos se acerquen y conozcan. A diferencia del control de las tecnologías, la invitación que se realiza por medio de este “arte de evangelizar” es que aquí no pierdes nada y, si así lo quieres, puedes ganar mucho; no materialmente sino espiritualmente y realizarte como persona. Como dije, si existen algunas personas que se aprovechan del deseo de seguir a Cristo de los demás para hacer cosas que no están desacuerdo con lo que predican, y a mi parecer, deberían pagar las consecuencias de sus actos bajo el sistema judicial establecido. Aunque mi preocupación no es el que tanto estas personas se hacen responsables de sus actos aquí en esta vida; más preocupante es que estas personas le rendirán cuantas a Dios de sus actos.

En Avalon, podemos ver que la necesidad ya está en las personas. No sabemos cómo fue creada esta necesidad por el juego pero el hecho es que existe. A tal forma que el juego es más su vida, que la vida real. Se puede ver que existe un control indirecto en estas personas que dependen de sus triunfos en Avalon, tanto emocionalmente como económicamente. Este factor mantiene a los adictos sin posibilidades de salir de su adicción.

La película es un poco pos apocalíptica y nos muestra que la realidad más cercana a la vida como la conocemos, es incluso otro nivel más del juego. Esto es un punto que discutíamos cuando hablábamos de la realidad virtual: que si alguna vez esta simulación podría hacer realidad los deseos de las personas. Pues en este caso y más puntualmente en el hombre que muere al final de la película vemos que sí, ya que él deseaba una vida normal, una vida como era entes del suceso apocalíptico, y esto era dentro del juego. La verdad no estamos muy lejos de que este tipo de cosas sucedan, solo espero que como seres racionales, podamos dar un buen uso de estas tecnologías.

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